MIEMBROS DE HONOR 

de la 

orden bonaria

GRAN COLLAR 

PROTECTOR ESPIRITUAL DE LA ORDEN

GRAN COLLAR

 S.E. NELSON ROLIHLAHLA MANDELA

 

GRAN COLLAR

S.E. Reverendísima Madre

 Amritanandamayi

AMMA

 

GRAN COLLAR

S.E. Cab.+ Carter, Jimmy

 

GRAN COLLAR

S. A. S. R.

D. Juan Roque Ciencia Muller de Rochón y Hubber

 

 

GRAN COLLAR

S.A.I.R. Príncipe

Don Hugo Guntram von Habsburg und Lothringen

 

 

GRAN COLLAR

S.A.I.R. Príncipe

D. Luca Scotto di Tella Comneno Angelo Flavio Lascaris Paleologo d'Aragona

GRAN COLLAR

S.A.I.R.

D. Pietro Barbaccia de Hohenstaufen de Svevia

 

GRAN COLLAR

S.M.R.I. Príncipe

Dom. Antonius II Tiberio Dobrynia de Roma y Rusia

 

GRAN COLLAR

S.M.R.

Melik Kyrky VII, Qwastantinos David, Duque de Méroe

 

GRAN COLLAR

S.A.R. y S.E. Revma. Mar Salomão Thomaz III, O.S+G

 

GRAN COLLAR

S.A.R. Principe Georgre Bagration-Davitashvili

 

GRAN COLLAR

S.A.S. Señor D. Paulo Gilberto, Conde Geliski de Zielinski

 

GRAN COLLAR

S.A.S. D. Alfredo Francesco Saverio Maria Corace de Constanza

 

GRAN COLLAR

Monseñor Athanasio Luiz Antonio do Nascimento,
Arzobispo Metropolita de San Paulo (Brasil)

 

GRAN COLLAR

Su Alteza Imperial y Real el Príncipe D. Paolo Barbaccia Hohenstaufe de Swabia

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

PRO-PATRIARCA DYARKNÉS APOSTÓLICO D. SAUL III

IGLESIA ORTODOXA PRIMITIVA.

 

        Iglesia ortodoxa, denominación de una de las tres grandes comunidades o iglesias vinculadas al cristianismo (las otras dos son la Iglesia católica y las iglesias protestantes surgidas tras la Reforma). La Iglesia ortodoxa comparte una continuidad histórica con las comunidades cristianas del Mediterráneo oriental. Su gran expansión se debió a la labor de grupos misioneros que viajaron por toda la zona oriental de Europa. La palabra “ortodoxo” (del griego, 'creencia correcta') implica una seguridad en relación con la fe apostólica. La Iglesia ortodoxa también ha establecido comunidades en Europa occidental, América y, en épocas más recientes, en África y en Asia. Cuenta con más de 250 millones de fieles repartidos por todo el mundo.

La Iglesia ortodoxa constituye una comunidad de iglesias independientes. Cada una es autocéfala, es decir, está gobernada por su propio obispo. Todas ellas comparten la misma fe, los mismos principios de organización y política eclesiástica, y una misma tradición litúrgica. Se diferencian únicamente por la lengua utilizada en el culto. El obispo que desempeña la jefatura de cada iglesia puede ser un patriarca, un metropolitano o un arzobispo (cada uno de los cuales preside los sínodos episcopales, que constituyen la más alta autoridad canónica, doctrinal y administrativa en cada iglesia). Entre las distintas iglesias ortodoxas existe un orden de precedencia, determinado en mayor grado por la historia que por su número de fieles.

La Iglesia ortodoxa, por medio de sus declaraciones doctrinales y de sus textos litúrgicos, mantiene firmemente que es ella la que sostiene la fe cristiana original, que compartió con la Iglesia de Occidente durante el I milenio de la era cristiana. Reconoce la autoridad de los concilios ecuménicos en los que ambas iglesias tuvieron representación unicolegial. Estos sínodos fueron el I Concilio de Nicea (325), el I Concilio de Constantinopla (381), el Concilio de Éfeso (431), el Concilio de Calcedonia (451), el II Concilio de Constantinopla (553), el III Concilio de Constantinopla (680) y el II Concilio de Nicea (787). Las últimas afirmaciones doctrinales de la Iglesia ortodoxa, como por ejemplo los importantes conceptos que se acuñaron durante el siglo XIV con respecto a la comunión con Dios, son considerados sólo como el desarrollo de la fe original de la Iglesia primitiva.

 

Una de las características de la Iglesia ortodoxa es su preocupación por mantener una continuidad y una tradición. Pero esto no implica un culto al pasado, sino más bien un sentido de identidad y continuidad con los testimonios apostólicos originales, tal y como se realizaban a través de la comunidad sacramental de cada iglesia local. El Espíritu Santo, cuya gracia se recibe en Pentecostés, es considerado el guía de la Iglesia hacia “la verdad completa” (Jn. 16,13). Se concede la gracia para enseñar y para orientar a la comunidad a ciertos ministros (en especial a los obispos de cada diócesis) o se expresa a través de ciertas instituciones (como los concilios). Sin embargo, puesto que la Iglesia no está formada sólo por obispos o por clérigos, sino también por toda la comunidad laica, la Iglesia ortodoxa defiende la creencia de que “el pueblo de Dios” es el guardián de la fe.

Esta creencia de que la verdad es inseparable de la vida de la comunidad, ofrece las bases para el entendimiento estricto de la sucesión apostólica de los obispos. Consagrados por sus iguales y ocupando el lugar de Cristo en la Última Cena, momento en el que se reúne la Iglesia, los obispos son los guardianes y testigos de una tradición que se remonta de forma ininterrumpida hasta los apóstoles y que unifica a las iglesias locales en la comunidad de la fe.

Los concilios ecuménicos del I milenio de la era cristiana definieron las doctrinas básicas del cristianismo sobre los pilares de la Santísima Trinidad, de la Persona única y de la doble naturaleza de Cristo y sus dos voluntades, expresando la autenticidad y plenitud de su divinidad y humanidad. Estas doctrinas están expuestas en forma inequívoca en todas las declaraciones de fe ortodoxas y en sus himnos litúrgicos. Por otro lado, y a la luz de esta doctrina tradicional, basada en la persona de Cristo, la Virgen María es venerada como madre de Dios. Sin embargo, el posterior desarrollo de la mariología y el dogma católico de la Inmaculada Concepción no son admitidos por la Iglesia ortodoxa. Se la invoca por haber sido la persona más cercana al Salvador y, por lo tanto, poder interceder por toda la humanidad caída en pecado. Así, María es considerada una figura muy importante, de lo que dan testimonio sus abundantes representaciones iconográficas.

La Iglesia ortodoxa acepta la doctrina de los siete sacramentos, a pesar de que nunca ha habido una autoridad final que haya limitado los sacramentos a este número. El más importante es el de la eucaristía; le siguen el bautismo (que se realiza por inmersión), la confirmación (que sigue al bautismo y se administra por la unción con el crisma), la penitencia, la ordenación sacerdotal, el matrimonio y la extremaunción. Algunos autores medievales incluían otros sacramentos, como la tonsura monástica, el entierro y la bendición del agua.

La legislación canónica ortodoxa permite que hombres casados sean sacerdotes. Sin embargo, los obispos son elegidos entre los sacerdotes célibes o viudos.

Según una crónica medieval, cuando los representantes del gran príncipe de Kíev, Vladimiro I Sviatoslávich (venerado por la Iglesia ortodoxa como san Vladimiro) visitaron en el 988 la basílica de santa Sofía de Constantinopla, no sabían si estaban “en el Cielo o en la Tierra”. La acción más eficaz de la liturgia ortodoxa ha sido su papel de instrumento misionero. Durante los siglos de dominio musulmán en el antiguo territorio del Imperio bizantino, constituyó su principal resorte de supervivencia religiosa. En su origen la liturgia fue creada en lengua bizantina, pero posteriormente se tradujo a muchos idiomas. Pese al tiempo transcurrido, aún conserva formas y textos que datan de los primeros años de la Iglesia cristiana.

El rito eucarístico que se utiliza con más frecuencia es el atribuido a san Juan Crisóstomo. Existe otra liturgia eucarística que se celebra sólo 10 veces al año, creada por san Basilio. En ambos casos, la oración eucarística de la consagración culmina con la invocación del Espíritu Santo (epiclesis) sobre el pan y el vino. Por eso se considera que el misterio central del cristianismo se realiza principalmente por medio de la oración en el templo y por la acción del Espíritu Santo, antes que por las “palabras institucionales” pronunciadas por Cristo y repetidas de forma emocionada por el sacerdote, como se hace en el cristianismo occidental.

Una de las principales características del culto ortodoxo es la gran riqueza de sus himnos, que van señalando los distintos ciclos litúrgicos. Éstos, utilizados a veces en complicadas combinaciones, son: el ciclo diurno (con himnos de vísperas, completas, el rezo de medianoche, maitines y las cuatro horas canónicas), el ciclo pascual (en el que se incluye el periodo de Cuaresma, antes de Pascua, y los 50 días que separan la Pascua de Pentecostés, que se mantienen a través de todos los domingos del año) y el ciclo annual o santoral (que aporta los himnos para aquellas festividades que son inamovibles y para la celebración diaria de los santos). Este sistema litúrgico fue creado durante el periodo bizantino y ha seguido desarrollándose por medio de la inclusión de más himnos que honran a los nuevos santos (los dos últimos, san Hernán y san Inocencio, dos antiguos misioneros de Alaska).

El arte religioso del cristianismo ortodoxo supone una forma de confesión de fe a través de la representación pictórica y una vía para lograr tener una experiencia religiosa. Se considera que este arte resulta inseparable de la tradición litúrgica. La función principal de estas imágenes religiosas, denominadas iconos (sin precedentes en otras tradiciones cristianas), fue definida tras finalizar el movimiento iconoclasta bizantino en el 843. Los iconoclastas se acogían a la prohibición del Antiguo Testamento de adorar imágenes grabadas y rechazaban los iconos por considerarlos ídolos. Por su parte, los teólogos ortodoxos basaban sus argumentos en la específica doctrina de Cristo que se refiere a la encarnación: en efecto, Dios es, en su esencia, invisible e indescriptible, pero cuando el Hijo de Dios se hizo hombre, de forma voluntaria asumió todas las características de la naturaleza creada, incluyendo el hecho de poder ser descrito. Por eso, las imágenes de Cristo como hombre confirman la encarnación de Dios. Considerando que la vida divina resplandece por medio de la humanidad de Cristo, resucitada y gloriosa, la función del artista consiste en lograr comunicar el verdadero misterio de la fe cristiana a través del arte. Además, puesto que los iconos representan a Cristo y a los santos, aportan un contacto personal directo con la persona santa en ellos representada, por lo que estas imágenes deben ser objeto de veneración (proskynesis), concepto diferente al de culto (latreia) que es dirigido sólo a Dios. El triunfo de esta concepción teológica sobre la iconoclasia consiguió que se expandiera en gran medida el uso de la iconografía en el ámbito de la Iglesia ortodoxa; también significó una fuente de inspiración para grandes pintores, la mayoría de los cuales trabajó en el anonimato. Algunos de estos trabajos alcanzaron un gran valor, tanto espiritual como artístico.

La liturgia y, hasta cierto punto, el desarrollo artístico ortodoxo están relacionados en forma directa con la historia del monacato. El monaquismo cristiano se inició en Egipto, Palestina, Siria y Asia Menor y, durante siglos, fue un foco de atracción que congregó a la elite del cristianismo oriental. Basado en los tradicionales votos de castidad, obediencia y pobreza, fue tomando distintas formas, oscilando entre la disciplinada vida de los monasterios, como el de Stoudios, en Constantinopla, y el ascetismo eremítico e individual de los hesiquiastas (del griego hesychia, ‘quietud’). Todavía en la actualidad, la comunidad monástica del monte Athos (reconocida como distrito autónomo por la Constitución griega de 1975), en la que habitan más de 1.000 personas repartidas en 20 comunidades de monjes y ermitaños, constituye un testimonio de la permanencia del ideal monástico de la Iglesia ortodoxa.

Debido a que la mayoría de los cristianos orientales que no hablaban griego rechazaron las conclusiones del Concilio de Calcedonia (451) y a que gran parte del área donde había surgido el cristianismo estaba bajo el poder de los musulmanes, los patriarcas de Alejandría, Antioquía y Jerusalén mantuvieron sólo parte de la que había sido su antigua gloria y poder. No obstante, Constantinopla siguió siendo durante casi toda la edad media el centro más importante de la cristiandad oriental. En el año 862 los famosos misioneros san Cirilo y san Metodio idearon un nuevo alfabeto, el glagolítico, que permitió la subsiguiente traducción de las Sagradas Escrituras y la liturgia a las lenguas del grupo eslavo, lo que permitió a muchos de sus pueblos convertirse al cristianismo. Los búlgaros, con su kan Boris I al frente, lo hicieron en el 864, adoptando poco a poco la cultura eslava. Los rusos, durante el reinado del anteriormente citado Vladimiro I, se convirtieron en el 988 y permanecieron bajo la autoridad eclesiástica del patriarcado de Constantinopla hasta 1448. Los serbios recibieron su independencia eclesiástica en 1219.

Después del siglo IV, y cada cierto tiempo, surgieron situaciones de tensión entre Constantinopla y Roma. Después de la caída del Imperio romano de Occidente ante la presión de las invasiones de pueblos germanos en el 476, el papa pasó a ser el único guardián del universalismo cristiano de Occidente. Comenzó, de forma más explícita, a proclamar la primacía de Roma, por haber sido el lugar donde fue martirizado y enterrado san Pedro, a quien Jesús se había referido como la “piedra” sobre la que debía construirse la Iglesia (Mt. 16,18). Los cristianos de Oriente respetaban aquella tradición y al obispo de Roma le reconocían una cierta autoridad doctrinal y moral. Sin embargo, consideraban que los derechos canónicos y privados de las diversas iglesias estaban determinados ya, por encima de cualquier consideración histórica. De este modo, el patriarcado de Constantinopla comprendió que su posición estaba determinada por el hecho de ser el lugar de asentamiento del emperador y del Senado, herederos del Imperio romano en su totalidad.

Las dos interpretaciones de la palabra primacía —“apostólica” en Occidente y “pragmática” en Oriente— coexistieron durante muchos siglos, evitando las posibles tensiones de un modo conciliatorio. Sin embargo, los conflictos posteriores las llevaron a un cisma permanente. Durante el siglo VII, en el reino visigodo de la península Ibérica, en el credo aceptado con carácter universal se interpoló la palabra latina filioque, que significa “y del Hijo”, interpretando el credo así: “Creo... en el Espíritu Santo... que viene del Padre y del Hijo”. En Europa, la interpolación, que en principio fue rechazada por los papas, fue aceptada por Carlomagno (coronado emperador de los romanos en el 800) y por sus sucesores. Más adelante, también fue aceptada en Roma (hacia el año 1014). Sin embargo, la Iglesia oriental consideraba que esta interpolación era una herejía. Además, hubo otros asuntos que también provocaron controversia, por ejemplo, el hecho de ordenar sacerdotes a hombres casados, y el uso de pan sin levadura para la eucaristía. Estos conflictos, considerados menores, eran irresolubles porque ambas partes se hallaban en posiciones contrapuestas sin remisión. El Papado se consideraba a sí mismo el tribunal supremo en asuntos de fe y de disciplina, mientras que los cristianos orientales se aferraban a la autoridad de los concilios, considerando que existía igualdad entre las iglesias locales.

Se considera que los anatemas que fueron intercambiados en Constantinopla en 1054 entre el patriarca Miguel Cerulario y los legados papales, marcaron el inicio definitivo del cisma. Sin embargo, la ruptura fue, en realidad, un distanciamiento paulatino, que comenzó entonces y culminó con el saqueo de Constantinopla realizado por los ejércitos de los cruzados occidentales en 1204.

A finales de la edad media hubo varios intentos de reconciliación, siendo los más importantes las reuniones celebradas en Lyon (1274) y en Florencia (1438-1439), pero ambas fracasaron. Las peticiones pontificias para ejercer la supremacía máxima en el ámbito cristiano no eran conciliables con los principios autonomistas ortodoxos, agravándose aún más estas diferencias religiosas por culpa de malos entendidos culturales y políticos.

Después de la conquista de Constantinopla por el Imperio otomano en 1453, éste reconoció al patriarca de aquella ciudad la calidad de portavoz o representante, tanto religioso como político, de toda la población cristiana bajo su dominio. A pesar de que el patriarcado de Constantinopla siguió manteniendo su primacía honorífica en el seno de la Iglesia ortodoxa, en el siglo XIX acabó su papel ecuménico. Tal acontecimiento se produjo a partir de 1833, cuando fue proclamada la autocefalia de la Iglesia griega. El declive turco fue acompañado de la aparición de iglesias autónomas, tales como la de Rumania (1864), la de Bulgaria (1870) y la de Serbia (1879).

La Iglesia ortodoxa rusa declaró su independencia de Constantinopla en 1448. En 1589 se estableció el patriarcado de Moscú, siendo reconocido de forma oficial por el patriarca Jeremías II de Constantinopla. Tanto para la Iglesia rusa como para los zares, Moscú se había transformado en la “tercera Roma”, heredera de la supremacía imperial de las antiguas Roma y Bizancio. Pero el patriarcado de Moscú casi nunca tuvo la autonomía que alcanzó el patriarcado de Constantinopla durante el Imperio bizantino. Salvo el breve periodo, a mediados del siglo XVII, en el que el patriarca Nikón estuvo al frente de la Iglesia ortodoxa rusa, los patriarcas de Moscú y la Iglesia rusa estuvieron bajo el control absoluto de los zares. En 1721, Pedro I el Grande abolió el patriarcado y, a partir de esa fecha, la Iglesia fue gobernada por la administración imperial. El patriarcado fue restablecido en 1917, durante la Revolución Rusa, pero luego fue perseguido por el régimen comunista. Desde que el gobierno soviético fue haciéndose menos represivo y hasta su caída, en 1991, la Iglesia fue dando señales de una vitalidad renovada. Las distintas iglesias ortodoxas de los países de Europa del Este tuvieron una historia similar, ligada a la paralela implantación en ellos de regímenes comunistas. Su situación mejoró a finales de la década de 1980

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S.E. NELSON ROLIHLAHLA MANDELA

S.E.Nelson Rolihlahla Mandela

 

S.E. Nelson Rolihlahla Mandela,

nacido como Rolihlahla Dalibhunga Mandela

 

18 de julio de 1918, Qunu, Umtata, provincia del Cabo Oriental (antiguo Bantustán de Transkei).

 

 

Perteneciente al clan Madiba, de la etnia Xhosa, y uno de los 15 hijos de un consejero principal de la casa real Thembu (a su vez nieto de rey), en 1927, tras quedar huérfano de padre, quedó al cuidado del regente de los Thembu, el jefe Jongintaba Dalindyebo. Recibió la educación primaria en el Methodist Boarding School -donde el profesor, el primer día de clase, le puso el nombre anglófono de Nelson- y la secundaria en el Wesleyan School de Healdtown, de donde pasó al Universitary College de Port Hare en 1939.

Como miembro del Consejo de Representantes Estudiantiles, su participación en acciones de protesta le acarreó la expulsión de las aulas en el tercer año de carrera, con lo que tuvo que terminar su diplomatura por correspondencia desde Johannesburgo. Posteriormente inició estudios de Derecho en la Universidad de Witwatersrand. Fue en Johannesburgo -ciudad en la que se había establecido para evitar un matrimonio concertado por su protector- donde trabó contacto con el activismo puramente político, uniéndose, en 1942, al Congreso Nacional Africano (ANC), organización abanderada del nacionalismo negro que había sido fundada en 1912. Mandela inició un estrecho vínculo con Walter Sisulu, quien le presentó a un bufete de abogados, facilitándole una salida profesional.

Dirigente del ANC y preso de conciencia
En los años de la Segunda Guerra Mundial, Mandela, Sisulu, Oliver Tambo y otros jóvenes militantes, bajo el liderazgo de Anton Lembede, trabajaron por la transformación del ANC, que hasta entonces había expresado sus reivindicaciones dentro de los cauces parlamentarios, en un movimiento de masas con un programa de exigencias radicales al Gobierno racista sudafricano. A tal fin, en septiembre de 1944 pusieron en marcha la Liga de la Juventud del ANC (ANCYL), de la que Mandela fue elegido secretario tres años después.

En 1949, un año después de la victoria electoral del Partido Nacional (NP) y del inicio formal por la minoría blanca del sistema de segregación racial o apartheid, el Comité Nacional Ejecutivo (CNE) del ANC aceptó un Programa de Acción, conforme a las tesis de la ANCYL, que fue elaborado y supervisado en su aplicación por un subcomité de seis miembros entre los que figuraba Mandela.


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S. E. Reverendísima Madre Madre Amritanandamayi   AMMA

 

S. E. Reverendísima Madre Madre Amritanandamayi   AMMA

 


Históricamente la India ha sido un lugar privilegiado de espiritualidad por la profundidad de sus numerosos sabios y místicos. Actualmente, la Madre Amritanandamayi conocida como Amma, que nació en 1953, ha aparecido como una de los más grandes místicos y maestros de nuestro siglo, e incluso como uno de los fenómenos religiosos más notables de todos los tiempos.


Su visión espiritual es universal, proclamando la unidad fundamental de todas las religiones. En 1993 fue elegida en Chicago como una de las presidentes de] Parlamento de las Religiones del Mundo. El pasado año fue invitada por las Naciones Unidas para intervenir en la Cumbre Mundial por la Paz, celebrada en Nueva York.

Habitualmente reside en el ashram de Amritapuri, situado en el Estado de Kerala de la India, el lugar donde nació, pero continuamente está viajando para atender y acoger a cuantos acuden a ella, sin hacer ninguna distinción de países o creencias, abrazando a cada uno en particular con amor único de Madre, de modo que cada uno se siente verdaderamente acogido. Este abrazo de un Ser Realizado ha sido para muchas personas Una fuente de gracia transformación en sus vidas.


Amma recibe y abraza a todos durante más de diez horas diarias. y a veces seguidas, sin expresar cansancio alguno. Ella misma se ha referido a su misión con estas palabras:

"Amma ha venido para que los hombres realicen su unión con Dios y encuentren en sus vidas la verdadera felicidad".

 

 

 

 

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S.E. Cab.+ Carter, Jimmy

S.E. Cab.+ Carter, Jimmy

James Earl Carter, 39 Presidente de los Estados Unidos de América

 

(James Earl Carter) 39.º presidente de los Estados Unidos de América (Plains, Georgia, 1924 - ). De su dedicación original al cultivo del cacahuete (símbolo de su posterior campaña electoral), pasó a la política profesional en las filas del Partido Demócrata, que le llevó a ser senador en 1962-66. Como gobernador de Georgia (1970-74) destacó por su política en favor de los derechos de los negros y de las mujeres. En 1977 obtuvo la Presidencia tras derrotar por estrecho margen al anterior presidente y candidato republicano, Gerald Ford, gracias en parte al descrédito en que habían caído los republicanos por los tropiezos de Nixon y su precipitada retirada a causa del caso Watergate. Durante su mandato, Carter dio un giro radical a la política exterior de Estados Unidos: la defensa de la democracia y de los derechos humanos a escala internacional contribuyó, por ejemplo, a la caída del dictador Somoza en Nicaragua; reivindicó por primera vez los derechos del pueblo palestino ante las autoridades israelíes; y consiguió que Egipto e Israel firmaran una paz duradera (Camp David, 1979). Pero la opinión pública americana desautorizó dicha política por considerarla un exceso de debilidad, especialmente visible ante la revolución islámica de Jomeini y el secuestro de los funcionarios de la embajada americana en Irán, que enturbió los últimos meses de su mandato. Las elecciones de 1980 dieron un triunfo clamoroso al candidato republicano, Ronald Reagan. Desde su retiro en 1981, Carter ha rentabilizado su prestigio político actuando como observador imparcial en procesos electorales del Tercer Mundo y como mediador en conflictos internacionales.

 

 

 

 

 

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S. A. R. S.  D. Juan Roque Ciencia Muller de Rochón y Hubber.

 

 

S. A. S. R.  D. Juan Roque Ciencia Muller de Rochón y Hubber.

Técnico en relaciones públicas por la Universidad John F. Kennedy.

S.M. Kyr Ioannès IX, Theokrator y Basileus de Aryana-O.S +G. - Siervo de Dios

Español nacido en Buenos Aires, (Argentina), el 1 de febrero de 1.955.

 

Hijo en adopción Real de S.R.I. Zenón V, Soberano, Imperial, Real y Serenísimo Príncipe de Iure del Sacro Romano Imperio, Primitiva Católica Romana y Ortodoxa de la Domus Augusta, Real e Imperial Miembro del Consistorio Sagrado de los Augustos Príncipes legitimistas.

Príncipe de la Teocracia Ecuménica Ortodoxa Primitiva.

Venerable de la Orden Imperial y ecuestre-religiosa de San Jorge Mártir, Milicia de San Constantino el Grande, y Gran e Imperial Exarca de San Constantino el Grande.

Cardenal laico y Exarca del Pro-Patriarcado ecuménico de toda la cristiandad.

Príncipe de la Casa Real de los Trastámara.

 

  • Académico de Honor de la Junta Superior Institucional de la Academia Euroamericana de Literatura, Arte y Filosofía.
  • Medalla de oro del Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Integración de África Central y América Latina.
  • Diploma especial del Núcleo Inter-Universitario Cecilio Zubillaga Perera, República Bolivariana de Venezuela.
  • Miembro Honorario de CELADEC. (Centro de Estudios Latinoamericanos para el Avance y el Desarrollo de la Cultura).
  • Orden “Luis Beltrán Guerrero”, Clase Única. Ateneo de Carora “Guillermo Morón”.
  • Miembro de Honor del CUIA (CENTRO UNIVERSAL DE INVESTIGACION ABORIGEN.)
  • Estrella de Oro al Mérito, de la Academia Nacional de las Letras, Artes y Ciencias de Palermo (Italia).
  • Premio de la Cultura “La Victoria Áurea 2.001”, de la Academia Constantiniana de las Letras, Artes y Ciencias (Italia).
  • Premio Vittoria Alata d´oro . Italia.
  • Académico de Honor del Instituto de Estudio de Historia de Cataluña.
Consejero Diplomático del Parlamento para la paz y seguridad de los estados.

 

 

 

 

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S.A.I.R. Príncipe Don Hugo Guntram von Habsburg und Lothringen.

 

 

S.A.I.R. Príncipe Don Hugo Guntram von Habsburg und Lothringen

                                                                                                 

·        Archiduque de Austria,

·        Príncipe Imperial de Alemania,

·        Príncipe Real de Hungría,

·        Príncipe de Bohemia,

·        Príncipe de Toscana,

·        Príncipe de Baviera,

·        Duque de Lorena,

·        Rey de los Francos,

·        Rey de los Godos,

·        Rey de Jerusalem, etc., etc.

 

Los estudios universitarios los hizo en Canadá, Estados Unidos de América y Europa donde adquirió dos Licenciaturas (Matemáticas y Ciencias, Zoología), dos Masters  (Ecología, Botánica)  y  un Doctorado (Fauna Tropical).  También es dibujante, caricaturista, pintor, constructor, pastor, carpintero,...  Desde su cabaña tropical, la Naturaleza ha inspirado a Don Hugo para escribir libros llenos de sabiduría  como son: “El Fruto de los Bárbaros”  y  “El Murmullo del Río”.

Don Hugo renunció a su vida de comodidades como catedrático universitario en Estados Unidos de América para llevar desde 1994 una vida espartana con Voto de Pobreza, totalmente dedicado al perfeccionamiento y difusión del conocimiento de la agricultura y conservación de la Naturaleza para mejorar el nivel de vida de los pobres,  siguiendo los principios del mutuo respeto cultural.

En un mundo donde prevalece el placer, lo material y la explotación de los débiles, Don Hugo con su encomiable labor es un claro ejemplo de la Casa de los Austria. Ésta es notoria por haber dado personajes de vida austera aunque tuviesen bajo su mando un Imperio.

Actualmente es:

. Académico Numerario de la Academia de Genealogía y Heráldica

  de  Zamora (España).

. Gran Maestre de la Orden de los Caballeros de Dyeus Peter.

. Gran Maestre de la Orden de los Caballeros de Santa Odilia.

. Prior General de Panamá de la Muy Noble y Augusta Orden de Santa María de los Buenos  Ayres. (Orden Bonaria).

. Gran Collar  (Orden Bonaria.)

CASA DE AUSTRIA – HISTORIA

Casa de Habsburgo Familia reinante en Austria desde 1278 hasta 1918, cuyo dominio se extendió a otros territorios, incluida España. Toma su nombre del castillo familiar de Habichtsburg, construido en el siglo XI en Suiza; en esa época inicial sus dominios se extendían por el norte de Suiza y Alsacia.

Ascensión al trono del Sacro Imperio Romano Germánico

Accedieron por primera vez a la dignidad imperial de Alemania en 1273, con Rodolfo I (1218-91). Fue él quien adquirió los ducados de Austria, Estiria y Carniola. Volvieron a poseer la Corona imperial en tiempos de su hijo Alberto I (1250-1308), elegido en 1298, después del interregno de Adolfo I de Nassau, al que destronó. Sin embargo, a duras penas consiguió mantenerse como rey de Alemania, gracias al apoyo de Francia, Bohemia y el Papado, mientras muchos príncipes alemanes le opusieron resistencia hasta que murió asesinado por su propio sobrino, Juan de Suabia, pasando la Corona imperial a la Casa de Luxemburgo.

A lo largo del siglo XIV, los Habsburgo completaron sus territorios patrimoniales con la incorporación de Carintia, Tirol, Friburgo, Trieste y Vorarlberg, al mismo tiempo que una larga lucha con los suizos -iniciada en tiempos de Alberto I- les hacía perder sus dominios originales del oeste.

De nuevo consiguieron la Corona imperial en 1438, con Alberto II (1397-1439). A partir de entonces, aunque la dignidad imperial siguió siendo teóricamente electiva, quedó vinculada a la Casa de Habsburgo hasta la desaparición del Sacro Imperio Romano Germánico en 1806 (con una breve interrupción en 1740-45). Le sucedió al frente de la Casa y del Imperio su primo Federico III (1415-1493), que inició la serie de enlaces matrimoniales que extendieron los dominios de la Casa hacia Europa occidental, al casar a su hijo Maximiliano I (1459-1519) con María de Borgoña, que proporcionó a los Habsburgo los amplios territorios borgoñones de los Países Bajos y el Franco Condado. Su hijo Felipe I, el Hermoso (1478-1506) fue rey de Castilla por matrimonio con la heredera de los Reyes Católicos, Juana I la Loca. El hijo de ambos, Carlos V (1500-58), reinó en España con el nombre de Carlos I, antes de ser elegido emperador en 1519.

La herencia de Carlos reunía en una sola mano Austria, los Países Bajos, el Franco Condado, Castilla (con Navarra, Granada y las Indias recién descubiertas) y la Corona de Aragón (con Nápoles, Sicilia y Cerdeña). Con él llegó a su apogeo el poderío de la Casa, llegando a concebir un ideal de Monarquía cristiana universal, que fracasó ante la resistencia opuesta a sus planes por Francia y por la reforma protestante, que escindió a la Cristiandad occidental. Al abdicar, en 1555-56, repartió sus dominios entre su hermano Fernando y su hijo Felipe, creando así dos ramas de la familia, asentadas respectivamente en Austria y España.

Durante el Siglo XVI la fortuna de los Habsburgo, hízose en gran medida sobre la de los Welser y los Fugger.

Fernando I (1503-64) recibió el Imperio (1558), junto con los dominios patrimoniales originales de la Casa en Austria. Su matrimonio le proporcionó, además, Bohemia y Hungría. Al morir, la rama austriaca de la Casa se dividió, a su vez, en tres líneas: los Habsburgo de Austria (Rodolfo II y Matías, con quien se extingue esta línea en 1619), los del Tirol (que se extinguen en 1666) y los de Estiria (Fernando II, Fernando III, Leopoldo I, José I…). Fueron estos últimos los que heredaron la dignidad imperial y acabaron reuniendo en su mano los dominios repartidos desde la muerte de Fernando I.

Los Habsburgo de España

Felipe II

Felipe II (1527-98), hijo de Carlos V, inicia la serie de los Habsburgo de España, conocidos también en este país como la Casa de Austria. Recibió, además de los reinos de Castilla y Aragón con sus posesiones americanas, los dominios de la Casa en Italia, los Países Bajos y el Franco Condado, a los que él añadió Portugal, anexionado por la fuerza haciendo valer los derechos de Felipe en un momento de crisis sucesoria (1580). Se casó con una princesa de la Casa, Ana de Austria. Le sucedieron en el Trono español los llamados «Austrias menores», iniciados por Felipe III, quien tubo que reconocer a las Provincias Unidas y sus descendientes, cuyas incesantes guerras exteriores no pudieron impedir el declive del poderío de los Habsburgo en Europa: Felipe IV y Carlos II (1661-1700). La muerte de éste sin descendencia desencadenó una pugna general en Europa por ocupar el Trono de España, conocida como la Guerra de Sucesión Española (1701-14).

Los Habsburgo defendieron la candidatura del Archiduque Carlos, que luego sería emperador con el nombre de Carlos VI (1685-1740). Éste consiguió apoyos en los reinos de la Corona de Aragón, pero, derrotado por los partidarios del pretendiente francés, Felipe V, hubo de renunciar al Trono español, que pasó desde entonces a la Dinastía Borbón

La rama austriaca en el siglo XVIII

Las paces de Utrecht (1713) y Rastatt (1714), que pusieron fin a la guerra, desgajaron sin embargo de la Corona española los dominios de los Países Bajos e Italia (Nápoles, Sicilia, Cerdeña y Milán), que revirtieron desde entonces a la rama austriaca de la familia, representada por Carlos VI, ya emperador desde 1711 (salvo Sicilia, que pasó a Saboya).

Durante el reinado de Carlos VI se aprobó la Pragmática Sanción de 1713 que vinculaba los dominios de los Habsburgo asegurando su transmisión indivisa. No obstante, el juego diplomático y militar del equilibrio europeo le hizo perder sucesivamente Cerdeña (intercambiada por Sicilia en 1720), Nápoles (1735) y Sicilia (1738).

La muerte de Carlos VI sin descendencia masculina directa desencadenó la intervención de las potencias europeas que dio lugar a la Guerra de Sucesión Austriaca (1740-48); por aquella contienda, se afirmó en el Trono austriaco la hija de Carlos VI, María Teresa I, quien, sin embargo, no fue emperatriz de Alemania, arrebatando esa dignidad a los Habsburgo el príncipe elector Carlos Alberto de Bavaria (emperador en 1742-45). La guerra le costó además, a María Teresa la pérdida de Silesia a manos de la Prusia de Federico II el Grande, según lo establecido en el Tratado de Aquisgrán (1748). Su matrimonio con el duque de Lorena, Francisco I (a quien hizo elegir emperador en 1745), dio lugar al nuevo linaje de Habsburgo-Lorena. A partir de 1756 debieron enfrentar la Guerra de los Siete Años de la que Austria salió mal librada. A la pareja imperial la sucedió el hijo de ambos José II (1741-1790), emperador desde la muerte de su padre en 1765 y rey de Austria desde la muerte de su madre en 1780. Su hermana María Carolina de Habsburgo, se casó con Fernando I de Nápoles (el hijo de Carlos III de España), dando origen al linaje borbónico de los reyes de las Dos Sicilias (hasta 1860). También era hermana suya María Antonieta, que se casó con el rey de Francia, Luis XVI.

A José II le sucedieron al frente del Imperio su hermano, Leopoldo II, en 1790-92, y el hijo de éste, Francisco II (1768-1835), en 1792-1806.

Fin del Sacro Imperio Romano Germánico

La  de 1648 supuso la pérdida de poder real del emperador y una mayor autonomía de los trescientos cincuenta estados resultantes. A todos los efectos, el Sacro Imperio Romano pasó a ser una confederación de Estados. Después en 1658 se creo la Liga del Rin que interfirió aun mas en el poder de la Casa de Austria.

Francisco II fue el último soberano del Sacro Imperio Romano Germánico, pues esta entidad fue eliminada por Napoleón I en el marco de la reordenación general de Europa que siguió a las victorias militares francesas. Dichas guerras le habían hecho perder a Austria los Países Bajos y el Milanesado (1797), así como sus dominios en la orilla izquierda del Rin (1801).

En 1806 Francisco II se vio obligado a admitir la desaparición del Imperio del que era titular, sustituido por una Confederación del Rin que hegemonizaba Napoleón.

Limitado a sus estados patrimoniales en Austria, asumió el título de emperador de Austria con el nombre de Francisco I. Aún sufriría nuevas derrotas a manos de Napoleón, que le obligaron a darle en matrimonio a su propia hija María Luisa (1810). Finalmente, sin embargo, la suerte de la guerra se inclinó de parte de la alianza antifrancesa en la que participaba Austria por decisión del ministro de Francisco II, Klemens von Metternich (1814-15). En consecuencia, el Congreso de Viena (1815) le devolvió parte de los territorios perdidos, compensando la cesión definitiva de los Países Bajos con la adquisición del Véneto y una influencia general sobre la península italiana.

 

La Confederación Germánica

El Sacro Imperio Romano, en cambio, no fue restaurado, sino sustituido por una Confederación Germánica, de la que los Habsburgo ostentarían la presidencia hasta que desapareció en 1871, aunque viendo ya menguado su poder desde que en 1834 Prusia instauró la Unión Aduanera del Norte de Alemania.

A Francisco II le sucedieron su hijo Fernando I y su nieto Francisco José (1830-1916). Éste accedió al Trono en 1848, cuando su tío y predecesor fue derrocado por una revolución.

Se inició entonces un largo reinado lleno de desgracias para la familia, que vería declinar paulatinamente el poder de Austria. Primero perdió una guerra contra el Reino del Piamonte, apoyado por la Francia de Napoleón III, que le hizo ceder la Lombardía y admitir la unificación de Italia, perdiendo su antigua influencia en la península (1859).

Napoleón III le ofreció una compensación, haciendo coronar a su hermano Maximiliano I emperador de México en 1863, aprovechando la ocupación del país por un ejército francés; pero la resistencia mexicana acabó con aquel experimento y Maximiliano fue fusilado en 1867.

En 1864, Austria y Prusia estuvieron aliadas en la Guerra de los Ducados. Pero en 1866, Francisco José fue derrotado en la Guerra de las Siete Semanas, contra la misma Prusia y el Reino de Italia con el que perdió el Véneto; debilitado, se vio obligado además a ceder ante la presión del nacionalismo húngaro, transformando su reino en el Imperio Austro-Húngaro, una monarquía dual donde el elemento magiar quedaba reconocido en pie de igualdad con el elemento germánico (1867).

Imperio Austro-Húngaro

El archiduque Francisco Fernando con su familia.

En 1871 la Casa de Habsburgo asistió impotente a la unificación de Alemania bajo la hegemonía de Prusia, que liquidó la Confederación Germánica y excluyó del nuevo Imperio Alemán a Austria-Hungría. En 1889 Francisco José perdió a su único hijo y heredero, el archiduque Rodolfo, que se suicidó en Mayerling bajo la doble presión de un matrimonio desgraciado y un entorno hostil a sus ideas políticas francófilas, liberales y federalistas.

Las tensiones nacionalistas continuaron en el interior de la monarquía dual, alimentadas por la marginación de los pueblos eslavos; dichas tensiones condujeron a Austria a declarar la guerra a Serbia tras el asesinato en Sarajevo del nuevo heredero del Trono, el Archiduque Francisco Fernando (sobrino del emperador) por un nacionalista serbio (1914).

Aquel conflicto arrastró a Europa a la Primera Guerra Mundial (1914-18), durante la cual murió el emperador y fue sucedido por su nieto Carlos I (1887-1922). Éste fue el último emperador Habsburgo, pues la derrota en la guerra llevó al desmantelamiento del Imperio Austro-Húngaro como reclamaban los movimientos nacionalistas, en 1918.

 

EMPERADORES DEL S.S.I.R.G. REYES DE LOS ROMANOS SOBERANOS & EMPERADORES DE AUSTRIA

REYES DE HUNGRÍA & DE BOHEMIA

Cronología de los reinados de los soberanos austriacos desde Federico III hasta Carlos I

Dinastía de Habsburgo / Casa Imperial de Austria

-Federico III, 1415-1493, Archiduque de Austria en 1458, Emperador Romano de 1440 a 1493

-Maximiliano I, 1459-1519, Rey de los Romanos en 1486, Emperador Romano de 1493 a 1519

-Carlos V, 1500-1558, Rey de España en 1516-1556, Rey de los Romanos en 1519, Emperador Romano de 1530 a 1556

-Fernando I, 1503-1564, Rey de Bohemia y de Hungría en 1526, Emperador Romano de 1558 a 1564

-Maximiliano II, 1527-1576, Rey de Bohemia y de Hungría, Emperador Romano de 1564 a 1576

-Rodolfo II, 1552-1612, Emperador Romano de 1576 a 1611  (abdica)

-Matías I, 1557-1619, Rey de Hungría en 1608, Rey de Bohemia en 1611, Emperador Romano de 1612 a 1619

-Fernando II, 1578-1637, Emperador Romano de 1619 a 1637

-Fernando III, 1608-1657, Emperador Romano de 1637 a 1657

-Fernando IV, 1633-1654, Rey de Bohemia en 1646, Rey de los Romanos en 1653

-Leopoldo I, 1640-1705, Emperador Romano de 1657 a 1705

-José I, 1678-1711, Rey de Bohemia en 1690, Emperador Romano de 1705 a 1711

-Carlos VI, 1685-1740, Emperador Romano de 1711 a 1740

-Maria-Teresa I, 1717-1780, Archiduquesa de Austria, Reina de Bohemia y de Hungría de 1740 a 1780, Emperatriz Romana "consorte" de 1745 a 1780

Guerra de Sucesión de Austria en 1740-1745

Dinastía de Wittelsbach / Casa Ducal de Baviera

-Carlos VII, Duque Elector de Baviera, Rey de Bohemia, Emperador Romano de 1742 a 1745

Dinastía de Lorena-Habsburgo / Casa Imperial de Austria-Lorena 

-Francisco I, 1708-1765, Duque de Lorena de 1729 a 1737, Gran-Duque de Toscana en 1737, Rey de Bohemia y de Hungría en 1740, Emperador Romano de 1745 a 1765

-José II, 1741-1790, Rey de los Romanos en 1745, Emperador Romano de 1765 a 1790

-Leopoldo II, 1747-1792, Gran-Duque de Toscana de 1765 a 1790, Emperador Romano de 1790 a 1792

-Francisco II, 1768-1835, Rey de los Romanos en 1790, Emperador Romano de 1792 a 1806

Disolución del Sacro Santo Imperio Romano Germánico en 1806

Imperio Austro-Húngaro y Reino Lombardo-Véneto en 1806

-Francisco I, 1768-1835, Emperador de Austria de 1806 a 1835

-Fernando I, 1793-1875, Emperador de Austria de 1835 a 1848 (abdica / exiliado)

Revolución Vienesa en 1848 / Crisis del Gobierno Imperial / Iª República Húngara 1848-1849

Regencia del Archiduque Juan de Austria / Abdicación de Fernando I el 2-XII-1848

-Francisco-José I, 1830-1916, Emperador de Austria de 1848 a 1916, Rey de Hungría de 1849 a 1916

-Carlos I, 1887-1922, Emperador de Austria y Rey de Hungría de 1916 a 1918 (abdica / exiliado)

Disolución de la Monarquía Imperial Austro-Húngara / Iª República Austríaca en 1918

Golpe de Estado Nacionalsocialista fallido / Asesinato del Canciller Dollfuss en 1934

Gobierno de Kurt von Schuschnigg desde 1934 / Intento de Restauración Monárquica en 1937

Gobierno de Arthur Seyss-Inquart, nacionalsocialista / Unión de Austria al IIIer Reich Alemán en 1938

Ocupación Aliada de Austria en 1945 / Gobierno Provisional de Karl Renner

IIª República Federal de Austria en Diciembre de 1945

 

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S.A.I.R. Príncipe D. Luca Scotto di Tella Comneno Angelo Flavio Lascaris Paleologo d'Aragona

Brazo de Armas de la Dinastía Amoroso.

 

S.A.I.R. Príncipe D. Luca Scotto di Tella Comneno Angelo Flavio Lascaris Paleologo d'Aragona

Primo del Gran Maestre de la Orden Bonaria.

 

 

 

 

 

 

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S.A.I.R. D. Pietro Barbaccia de Hohenstaufen de Svevia

 

 

S.A.I.R. D. Pietro Barbaccia de Hohenstaufen de Svevia

Nacido en el año 1.920, ha recibido el Gran Collar de la Muy Noble y Augusta Orden de Santa María de los Buenos Ayres. Su esfuerzo, sacrificio y trabajo de toda una vida, esperamos que le sea mas grata con esta mención de los Miembros de la Orden Bonaria.

 

 

 

 

 

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S.M.R.I. Príncipe D. Antonius II Tiberio Dobrynia de Roma y Rusia

 

 

S.M.R.I. Príncipe D. Antonius II Tiberio Dobrynia de Roma y Rusia

 

 

 

 

 

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S.M.R. Melik Kyrky VII, Qwastantinos David, Duque de Méroe

 

 

S.M.R. Melik Kyrky VII, Qwastantinos David, Duque de Méroe

S.M.R. Melik Kyrky VII, Qwastantinos David, Duque de Méroe, Jefe de Nombre y de Armas de la Domus Regia Aethiopiae supra Aegyptum, de la Casa Teocrática de Kash, Príncipe de Nobades, Príncipe de los Kushitas, Príncipe de Faras, del Sacro Imperio Romano, Miembro del Consistorio Sagrado de los Príncipes Ortodoxos, Proto-Hierarca Apostólico, Guardián de la Sagrada Corona Real y de las Tradiciones Nacionales del Antiguo Reino de Kush, federado a la Doble Corona Teocrática de Egipto, ha sido nombrado Gran Collar de la Muy Noble y Augusta Orden de Santa María de los Buenos Ayres (ORDEN BONARIA).

 

LIBROS PUBLICADOS

                

 

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Brazo de Armas
de la Casa Real


S.A.R.principe Georgre Bagration-Davitashvili,
Jefe de Nombre y de Armas de la
Casa Real Bagration-Davitashvili.



 

 

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S.A.R.y S.E.Revma. Mar Salomão Thomaz III, O.S+G.,
Megas Kyr de Latákia, Proto-Eparca Titular de Aleppo,
Exarca de los Mardaítas, en Su precisa calidad de Sucesor en el Pro-Patriarcado Ecuménico, es elevado a la
Dignidad de Pro-Patriarca Titular de Antioquía y de todo Oriente, preservando Su Oficio de 1º Coadjutor Patriarcal, com todas las Dignidades y Oficios
.

Nota Histórica

Es tradición Canónica de la Venerable Comunión de los Cristianos Primitivos, desde finales del S. XIX, que el sucesor designado del Pro-Patriarca Ecuménico lleve la calificación de Pro-Patriarca Titular de Antioquía y de todo Oriente. Esto “In Memoriam” de San Pedro Apóstol y de San Juan IIIº, al-Marum, Venerables Patriarcas de Antioquía.


 

 

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S.A.S. Señor D. Paulo Gilberto, Conde Geliski de Zielinski, Príncipe del Sacro Romano Imperio.

REY DE ARMAS DE LA TEOCRACIA ECUMÉNICA.



 

 

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S.A.S. D. Alfredo Francesco Saverio Maria Corace de Constanza.

Marchese di Costanza, Principe Sovrano,Gran Maestro,del Sacro,Sovrano e Militare Ordo Monasticus Templarum, Cavalieri di Nostra Signora del Tempio, Bolla Episcopale "Lumen Gentium".

Duque de Troina, Barone Corace, Noble de Strongoli y Crotone, Señor de Satriano, San Bruno, y Staletti.

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Su Alteza Imperial y Real el Príncipe D. Paolo Barbaccia Hohenstaufe de Swabia, Rey de Sicilia, Rey de Toscana, Príncipe de Leuca, Príncipe de Antioquía, Duque de Swabia, Jefe de Nombre y de Armas de la Casa de Swabia, y de la Normanda Sicilia de Altavilla, Príncipe del Sacro Romano Germánico Imperio, Gran Maestre de la Orden Teutónica, Rey de Jerusalén, Regente Capitular de la Hermandad de los Príncipes de Nuestra Señora del Monte Sión del Reino de Jerusalén.

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Monseñor Athanasio Luiz Antonio do Nascimento,
Arzobispo Metropolita de San Paulo (Brasil)
de la Iglesia Bielorrusa Eslava,
Pro Patriarca Ecuménico de los Aryas,
Prefecto del Consejo del Clero y el Diálogo Interreligioso del Sacro
Colegio de la Muy Noble y Augusta Orden de Santa María de los Buenos
Ayres “ius Canonicum”
S.M.R.S. Kyr Athanasios Aloysios Iº O.S+G Marzban Cifuentes “de iure”
Jefe Oficial y Jurídico de la Soberana y Antigua Casa Gedrosia de los
Aryas de Oriente, Real de Drangiana, Heredero y Sucesor de la Dinastía
Arkazidas-Khristopharidas, Jerarca del Consistorio Sagrado de los Príncipes Ortodoxos
Soberano Theókrator, Hegemon y Toparca de los Aryas de Gedrosia,
Basileus de Drangiana
Consejero Augustal.
En una comunicación, S.M.R.I Kyr Athanasios Aloysios Iº O.S.+G, da su Bendición Apostólica
todos los miembros y colaboradores de nuestra Institución.

 

 

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