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Al transponer el umbral del siglo XXI es justo efectuar un aggiornamento de los principios de la Caballería. Y digo bien, aggiornamento y no revisión pues tales principios son parte de un Dharma o deber moral eterno que se halla más allá de las voluntades, razones y fantasías individuales.
Son solamente las cambiantes circunstancias de tiempo, lugares y costumbres las que imponen en esto ajustes de detalle pero que nunca serán de fondo. |
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